Hay dos clases de gallegos, aquellos que viajan a Argentina con raqueta en mano y se traen una triunfal ensaladera y los que residen en un región al noroeste de la península ibérica, justo encima de Portugal; ambos dos, gente de bien, gente que vale la pena. Casualidades de la vida, esta última semana he podido disfrutar de la final de la Copa Davis en tierras gallegas, más concretamente en O Grove, bonita ciudad situada en una pequeña península de Pontevedra, al lado de la Isla de La Toja y desde donde se pueden ver las Islas Cíes en el horizonte marítimo. Cuenta una leyenda que Dios descansó allí el séptimo día después de crear el mundo, de hecho, The Guardian, declaró una de sus playas, la playa de Rodas, como la mejor playa del mundo.
Empanada de mejillones, fabes con mejillones, mejillones a la vinagreta, paté de mejillones, mejillones al vapor... todo delicias del mar al servicio del paladar. El sabor del mejillón que se cría en las bateas de la ría que baña O Grove solo es comparable a la hospitalidad y amabilidad de los lugareños.
Ahí no acaba la cosa. No es mi intención dar envidia y ni pretender ser ostentoso, únicamente describir todas las virtudes de esa tierra que animo fervientemente a visitar.
Un arroz con bogavante, unas zamburiñas al ajillo, un paseo por la playa de La Lanzada, unos exquisitos centollos, unos masajes en el balneario de La Toja, unas sabrosas nécoras, una puesta de sol en el mirador de O Grove, unos fideos con rape y almejas, un churrasco a la brasa, una racion de queso en las estrechas calles de Combarro, un orujo de hierbas helado, un arroz con pulpo, una empanada de pan de maíz y berberechos, un baño en piscinas de agua marina, ración de zorza con patatas fritas, un riquísimo flan casero de queso, unas navajas a la plancha, una copa en el puerto de Sanxenxo, un chupito de licor café... pero entre todos estos grandes placeres, yo me quedo con la hospitalidad de los groveiros, grovenses o mecos.
GRACIAS A HUGO, REGINA Y FAMILIA POR DESVIVIROS PARA QUE PASÁSEMOS UNOS DÍAS INOLVIDABLES