viernes, 16 de octubre de 2009

Terminales no terminadas...

¿Conocen ustedes que no llegan los trenes de cercanías a la nueva Terminal del aeropuerto de Barcelona? Otra muestra más de eficacia política catalana, ministerial, municipal o de todas a la vez. Barcelona tenía que tener otra pista de aterrizaje y otra nueva Terminal. Culo veo, culo quiero, ya saben. Y más si el culo es madrileño y centralista. No seré yo quien diga que esta Terminal se ha abierto a destiempo, es una chapuza y no está bien comunicada. Esta es una afirmación que reprodujo el taxista que me llevó al aeropuerto (recuerden que ya no hay opción de ir en tren a la nueva terminal si no quieres perder tu vuelo). En definitiva, existen dos opciones desde/hasta la Estación de Sans. O los 25€ del taxi, u hora y media de trayecto, cercanías y autobús mediante. La solución imaginativa ha sido poner lanzaderas de la antigua terminal (donde si hay parada de cercanías) a la nueva. Todo esto mejorado con el equipaje que cada uno lleve y sorteando escaleras, bordillos, pasos de cebra y demás obstáculos que aparecen en el trayecto. Una gymkhana en toda regla para hacer mas divertido el viaje, sobretodo cuando vienes de haber estado encajonado durante horas en los “cómodos” asientos de la mayoría de aviones que sobrevuelan nuestros cielos. Y yo que me quejaba que de Atocha a la T4 costaba mucho llegar en metro. Una bendición comparado con el circuito Sans – T1.

2 comentarios:

Ricardo dijo...

Quiza es que en cataluña, la comunidad que sostiene la "solidariadad" del estado (vamos, que son los que ponen la pasta para andalucia y extremadura), no puede acceder a los recursos que tiene Madrid. Porque para Madrid, todo el dinero es poco. Pero si los demas piden algo, son insolidarios, se lo quedan todo etc...

El centralismo consiste en eso, quedarse el dinero, y que de la sensacion que los malos son los que lo ponen.

Riki

David Díez dijo...

Creo que en los tiempos que corren, ya no hay centralismo en España, sino bicentralismo. Barcelona y Madrid. Precisamente, creo que Cataluña, y más concretamente Barcelona, desde los JJOO del 92, no puede tener ninguna queja en inversiones durante los últimos años, solo hace falta ver los PGE.